viernes, 12 de julio de 2013

FIN DE SEMANA EN LA CERDANYA

Este mes de junio nos acercamos hasta la comarca de la Cerdanya para disfrutar de un paisaje diferente al que estamos acostumbrados por Tarragona.
Concretamente nos dirigimos al pueblo de Lles de Cerdanya, desde donde esperábamos hacer una ruta circular que nos llevara hasta una altura suficiente para tocar un poco de nieve, antes de que los calores del verano la acabara fundiendo.
Finalmente conseguimos el "visto bueno familiar" para hacer la escapada de fin de semana Juan, Armando, Javier y yo. ¡ Vamos un clásico en las salidas de fin de semana!. 
Fotografía de rigor antes de emprender viaje
Una vez pasamos La Seu d'Urgell empezamos a divisar, a lo lejos, la emblemática cara norte de la Serra de Cadí y que nos serviría de horizonte sur en toda la ruta del día siguiente.
Una vez llegados a nuestro destino, Lles de Cerdanya, estas eran las vistas desde el hotel Cal Rei donde nos alojábamos.

Parece un pueblo tranquilo, pero con una gran actividad en las zonas de recreo...
... y mucho tráfico en las calles.

Después de cenar todos a la cama que mañana hay que madrugar, no sin antes colgar la bandera.
El sábado amanece despejado y con buena temperatura...
... hasta te dan ganas de ponerte a jugar con los animalillos. Juan que te va a morder!... ¡Zasca, te lo dije!
Al fin todos preparados, otra vez foto de rigor y... al ataqueeeee!

Iniciamos la ruta por el camino que une Lles con Aransa (camí de Sant Cosme) y que ya nos deja ver nuestro objetivo a los pies del Pic de Perafita, que si no me equivoco es el pico de la izquierda.
Y en la vista opuesta, o sea al sur, la Serra de Cadí. Asomándose de la mochila de Juan la bota de vino y a su izquierda, al fondo, el pueblo de Musser.
Poco a poco el camino se convierte en un sendero y empieza a bajar hacia Aransa donde nos espera la sorpresa del día.
Solo salir del sendero y pisar asfalto me quedo con la palanca del cambio entre los dedos. ¿Y ahora qué?¿Como se monta esto?¿Por qué no habré hecho ese cursillo de mecánica? Suerte que Armando puso en práctica sus conocimientos de mecánica de fotocopiadoras (no sé que tiene que ver con mi bici) y le hizo un apaño que, todo sea dicho, aguantó toda la ruta.
Una vez arreglada mi Trek empezamos a subir hacia las pistas de esquí nórdico acompañados al principio por el sonido del agua del rio de la Verneda.
 Según íbamos ascendiendo iba dominando el bosque de pino y quedándose atrás el bosque de ribera.
Y mas arriba empezaron a aparecer los pastos entre los pinos. En el centro de la foto un pequeño refugio de pastor y detrás, a la izquierda, el Cortal de l'Hereu Mateu. Y como siempre en el horizonte la Serra de Cadí.
En primer plano mi Trek sobre un palo informativo que sucumbe ante su fuerza, al fondo otra vista de nuestra meta.
Al cabo de un par de horas llegabamos al Refugio de El Fornell, estación de esquí de fondo de Aransa, donde comimos algo de fruta para recuperar fuerzas, menos Juan que prefirió una buena rodaja de pino.
A partir de la estación de esquí de fondo el camino dejó de estar asfaltado y la pendiente era mas acusada.
En menos de 2km se llega al refugio de Prat de Miró donde cogimos el camino de la derecha dirección a Les Pollineres.
A estas alturas de la ruta sobrepasábamos los 2000m de altura sobre el nivel del mar y las vistas se abrian a un mar de bosques de pino negro.
Entre la velocidad que llevabamos y lo cerradas que eran algunas curvas, nos vimos obligados a inclinar las bicis a límites insospechados. Buen ejemplo en la foto de Armando rozando el suelo con la rodilla.
Una vez pasado el Coll del Pas de la Pera a 2150m una ligera bajada hasta la casa forestal de Les Pollineres. En este punto cogimos el camino de la izquierda que sube a Els Llacs de la Pera.
Al cabo de poco empezamos a encontrar manchas de nieve y algunos inconscientes tenían que probarla.
En este último tramo, antes de llegar al primer lago, el paisaje ya es de alta montaña. Algunos arboles, mucho granito, torrentes de agua por todas partes...
... y abundante nieve incluso en el camino, aunque solo en un rincón tuvimos que bajarnos de la bici para poder pasar. En el centro de la foto Juan, escapado, antes de llegar a la meta.
Por fin llegamos al punto mas alto de la ruta, 2.357m (Refugi dels Estanys de la Pera), donde nos autopremiamos con un merecido almuerzo de pastor (embutidos, queso y bota de vino)
El Perafita con sus 2753m nos tentaba, pero la cantidad de nieve que habia ( y que hacemos con las bicis... y que hacemos con las maltrechas piernas... y que hacemos con Armando...) nos hizo desistir.
Así que dejamos las bicis un momento...
... y nos acercamos al Estany Gran de la Pera situado a sus pies antes de reanudar el camino de vuelta a les Pollineres.
No sin antes parar a hacer una foto al Estany Petit con la Serra Airosa detrás.
Mientras Juan y yo nos fuimos a investigar un lago que aparecía en el GPS y que resultó ser solo una zona inundable, Javier y Armando se fueron de viaje astral.

De vuelta a Les Pollineres aprovechamos para hacer varias fotos... Juan en el lago...

... él y yo haciendo el mono al lado del rio...
... Javier pisando charcos...
... Armando poniendo los pies en remojo...
... y foto de grupo sobre el puente de madera antes de continuar la ruta.
A partir de aquí, hasta el refugio de Pradell el camino era prácticamente llano.
Una parada en el Riu de la Caülla antes de afrontar los 4 km de bajada hasta Cap de Rec.
La pista es muy buena y disfrutamos como niños sabiendo que no teníamos que volver a pedalear en subida.
Y al final, la recompensa del guerrero... buena sombra y bebida fresca en el jardín del hotel.
Ahora me doy cuenta que de los últimos 7km desde Cap de Rec a Lles no hay fotos, pero a veces tengo que elegir entre disfrutar de las bajadas o hacer fotos y casi siempre ganan las primeras.

viernes, 17 de mayo de 2013

Serra de Pàndols i Cavalls

Tercera ruta oficial fuera de nuestra zona. Aunque este mes de abril teníamos previsto rodar cerca de Prades finalmente cambiamos la ruta para que nos acompañase un incansable betetero-forastero que estaba trabajando por la zona. Además en Semana Santa, Javier estuvo probando la ruta dos o tres veces y no era cuestión de que se le olvidara (aunque sirvió de poco).
La ruta prevista era Pinell de Brai, Miravet, pas de la barca, Rasquera y vuelta a Pinell por el puente sobre el rio Ebro, pero después de las lluvias de los últimos días "Lo riu" bajaba con demasiada fuerza y no se podía cruzar con la barca. Por lo tanto recurrimos al dominio que tiene Javier de la zona para que nos enseñara otra vez la sierra de Pàndols y la de Cavalls.
Salimos de Pinell dirección Prat de Compte por la carretera C-230a y a los 3 kilometros nos salimos por la derecha hacia el Pla de Roures por el Camí de Calçons.
Llegando por el Camí de Riberola a la Via Verde, con sus túneles pertinentes.
Estaciones de tren abandonadas
Y mas túneles.(Por cierto como esta no era la ruta prevista íbamos sin linternas, suerte de algún móvil luminoso).
A la altura de la Obaga dels Argilars dejamos la Via Verde para cruzar el rio Canaletas. 
- ¿Cruzamos por aquí?
- ¡No hombre, no! ¡¡Que es demasiado fácil!!
- ¡¡Mejor por aquí que nos mojaremos los pies!!.
Elias ni se lo piensa. Mientras tanto el resto esperamos los efectos de la temperatura del agua en su cara.
A partir de aquí empezó una fuerte y larga subida hasta la Serra del Crestall, (para los mas fuertes del grupo no fue ni fuerte ni larga). Pero yo iba tan despacio que me adelantó una serpiente.
Y antes de llegar arriba ya me rondaban los buitres esperando que mi corazón se saliera y los pulmones me reventaran.
Una vista atrás antes de llegar a la cumbre. ¿A que no parece tanto?
Foto de grupo en el Coll d'En Canar.
La Serra de Volendins con la Vall del Frare a sus pies
A partir de aquí empezamos a bajar por pista asfaltada hasta el área de picnic de la Fonteta donde paramos y aprovechamos para comer algo de fruta y poder afrontar la subida a Cavalls con garantías. Una vez cruzada la carretera de Pinell de Brai a Gandesa nos adentramos en la tranquila y silenciosa Vall de Carroves.
Pronto empieza a inclinarse otra vez el camino para ir ganando altura y superar los 150 metros de desnivel que hay entre la Vall de Carroves y el punto mas alto del camino de la Serra de Cavalls.
(por culpa de la piedra, la foto salió movida, pero es que uno no puede estar por todo!!)
Suerte que aparqué la bici aquí por que sino el palo se cae.
Contemplando el paisaje antes de empezar a bajar.
Lo siento, no hay fotos de la bajada. Necesitaba las dos manos para controlar a "Trekki" y no me podía parar por que estos desalmados no esperan a nadie.
Así que la siguiente foto es de los campos de almendros de la Vall de Brunes una vez pasado Quatre Camins.
Enseguida giramos a la derecha por la Carrerada de Cap de Termes por una pista asfaltada con una fuerte subida al principio que se suaviza cuando se va acercando a las paredes de Cavalls...

 ...hasta que gira hacia la izquierda en un collado y empieza a descender, ya sin asfalto hasta la carretera de Miravet a Pinell de Brai.
Llegada triunfal del grupo a Pinell de Brai con foto de grupo en la Bassa del Poble.
Y para redondear el día... una fresca ensalada ....
... buen vino y proteínas para recuperar fuerzas.

viernes, 22 de marzo de 2013

COLLSEROLA

Siguiendo el plan anual aprobado, el domingo nos fuimos a Cerdanyola del Vallès para dar una vuelta por el parque de Collserola, la salida estaba prevista a la 9.00h desde el restaurante de Can Borrell, pero entre que nos perdimos y que a nuestro anfitrión se le hizo algo dura la travesía en BTT desde Barcelona por culpa del barro y de la lluvia, no salimos hasta las 10.00h.
Una vez hechos los saludos de rigor nos pusimos en marcha, Héctor, anfitrión y conocedor de la zona, nos llevó, a  Dani, Armañico y a mí,  por pistas y barrancos  hasta la “carretera de l’Arrabassada”, desde donde descendimos hasta la “carretera de les Aigües”. El paseo por esta “pista-mirador” de la ciudad de Barcelona se nos hizo muy agradable. Una vez llegados bajo la torre de Sant Pere Màrtir entramos en un sendero (para mi, lo mejor de la ruta) que nos llevó hasta el pantano de Vallvidrera. A partir de ahí nos tocó subir otra vez para llegar al punto mas alto del día, cerca del parque de atracciones del Tibidabo. Aquí descansamos un rato para coger con fuerzas y sobretodo reflejos la larga trialera que nos llevaría de vuelta a Can Borrell.
Al final la bajada no la pudimos disfrutar tanto como queríamos ya que el terreno tan mojado y un par de problemas mecánicos nos hicieron desistir de lanzarnos en varias zonas que en otras circunstancias hubieran sido para subir nota.
Buena comida y excelente compañía para el final. Gracias Héctor, repetiremos, seguro.